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Si hay algo que por más vueltas que le dé no entiendo, es la pasividad que existe en torno al mundo de las drogas.

Antes también existían y habían consumidores habituales y que al verlos te dabas cuenta de que cualquiera de esas personas habían elegido un camino equivocado. Y si era un conocido o amigo tuyo, siempre le podías ayudar o aconsejar.

Las cosas han cambiado y ahora, puedes ir por la calle y te encuentras a alguien en su coche haciéndose una raya. Y si vas a una cafetería o un pub, encuentras siempre restos en los aseos, gente que se van y vuelven sudando tras meterse a través de sus orificios nasales una de esas dosis o por otras vías cualquier sustancia psicotrópica.

Se les ve mas eufóricos y con una falsa vitalidad que va acabando lentamente con ellos por dentro.

Con el tiempo, esa vitalidad desaparece y la necesitan para poder estar normal, como antes de empezar a consumir drogas.

Mas tarde, serán insuficientes las cantidades y buscarán nuevas cosas, más porquerías para meterse al cuerpo y con un cerebro desquiciado y atrofiado por tantos abusos.

Se ven barrios y gentes que habitualmente trafican y viven de eso.

A estos les da igual vender en un colegio o en la puerta de una discoteca, el caso es vender…

Unos se hacen ricos con las drogas y otros se condenan y condenan a sus familias a vivir una continua pesadilla, porque roban hasta a sus propias familias para conseguir lo que no pueden pagar…

Las autoridades permanecen impasibles y a no ser que sea un caso claro y tengan que detener a alguien porque tienen demasiadas evidencias, no lo hacen…

Sin embargo, saben quienes son, donde están, quien pasa o quien no pasa droga, pero hacen “la vista gorda”.

Y muchos de nosotros los vemos y sabemos quien trafica, quien compra, quien vende, pero denunciar un delito y más de estas características, puede traer repercusiones graves, porque hasta dentro de las fuerzas de seguridad, pueden haber corruptos que delaten a quien denunció y las consecuencias pueden ser imprevisibles…

La solución pasa porque se empleen más medios y mucho más control, para evitar que en el futuro, seamos unos países llenos de despojos humanos y que muchos sitios más, como ya hay muchos barrios, sean pueblos y ciudades marginales.

A veces veo a algunos niños jugando en el colegio y lo primero que me viene a la cabeza es… “Muchos de vosotros vais a caer…”

Espero que por el bien de todos, se tomen más en serio este grave problema que en el futuro nos va a acarrear el que muchas personas y muchas familias más, vivan en una gran pesadilla continua, de la que les será casi imposible salir.

Espero que en vez de hacer lo que hacen siempre, o sea, nada, hagan todo lo posible para quitar la droga de nuestras calles, de nuestros barrios y de nuestros pueblos y ciudades, por que si no lo hacen, tendrán más dinero, sí, pero tendrán la conciencia muy sucia por no haber puesto medios para evitar la que con el paso del tiempo se nos vendrá encima.

Dejemos de ser corruptos y trabajemos todos por los demás, que eso sí que es importante y no ganar más por no hacer nada o hacer la vista gorda.

Desde hace ya dos décadas o incluso un poco más (en mi caso, llevo 25 años trabajando con ordenadores), internet, abrió las puertas a un nuevo mundo en donde prácticamente nos movemos todos. Unos por razones de trabajo y otros por razones de trabajo y ocio, o simplemente puro ocio.

Y es que nos sirve para todo, para leer la prensa, para buscar cualquier dato o información, para ver videos, películas, fotografías, sexo, pornografía, juego y apuestas o simplemente para jugar a algo.

Sirve además para que te puedas relacionar y conocer a otras personas. Porque detrás de cada ordenador hay una persona con la que puedes escribirte o charlar, tener una videoconferencia o intercambiar fotos y otras cosas…

Quizás por aquí puedes encontrar más fantasía, más ilusiones, puedes idealizar a personas y puedes incluso permitir que alguien se ilusione contigo y te idealice también.

En parte, aleja esa soledad que muchas personas vivían y no tenían con quien compartir nada, ni a quien contar nada, porque si salía a la calle, no se iba a poner a contarle a nadie sus problemas, sus inquietudes sus penas o alegrías, porque esa relación humana suele ser más fría y no da pie a que nos abramos hacia los demás de un modo directo.

Por eso se da el caso que a través de la red, esa timidez se pierde y en poco tiempo, llegas a contar lo que nunca le habías contado a nadie, contándoselo eso sí, a un extraño o a una extraña.

Al poco tiempo muchos chicos y chicas introvertidos y extrovertidos, intercambian sus móviles y los ves sonrientes por la calle intercambiando mensajitos y quizás se sientan más felices de tener a alguien con quien compartir una parte de su vida.

A otros y a otras personas, este mundo virtual les pasó factura y vieron troncados sus sueños con falsos amores , llegándolo a pasar muy mal. Es un precio alto que hay que pagar en un sitio cargado de verdades y de mentiras. En donde sin ir más lejos, a veces se abandona a tu propia familia idealizando a otras personas que si las vieras, te darías cuenta de que no son ni mejores ni peores que las que tengas a tu alrededor, sino igual.

Disfruta de la red, pero sé realista, quédate con lo bueno, que hay mucho y desecha lo malo, que hay mucho también.

Európides.

Allá por el año 2001 y tras una nueva estructuración de fuerzas, en España fue suspendido el Servicio Militar Obligatorio dando paso a las Fuerzas Armadas Profesionales.
Este cambio trajo consigo el que muchos jóvenes ya no tuvieran que ausentarse de sus casas ni separarse de sus familias, separación que en muchos casos suponía merma económica, paralización temporal de estudios y trabajo e incluso trastornos afectivos para quien se separaba y los que esperaban su regreso.
Por supuesto que era un gran cambio en la vida, ya que muchos era la primera vez que se separaban de sus padres, de sus amigos, de sus novias y de su tierra y para colmo, la paga mensual era irrisoria y no llegaba ni para tabaco, por lo que las familias tenían que costear los gastos mínimos y las idas y venidas de los viajes durante este periodo, que oscilaba entre los 12 y los 18 meses, según la época. Eso sí, estabas “comido, vestido y con alojamiento”.
Tampoco podemos decir que todo era malo, aunque para algunos fuera una mala experiencia, para otros, será el gran recuerdo de su vida y quizás donde hizo los mejores amigos también de su vida. De hecho muchos, después de muchos años, se siguen juntando y aprovechan cualquier oportunidad para volver a reunirse.
Ahora sin embargo con las Fuerzas Armadas Profesionales, el soldado ya no está desprotegido económicamente y es una profesión vocacional tan digna como otra cualquiera.
También el rechazo o la disconformidad con este colectivo ha remitido y ahora las Fuerzas Armadas están bien miradas, consideradas como un gran valuarte para la ayuda nacional e internacional y muy admiradas por toda la ciudadanía.
El único problema que surge es que son muy limitadas y están única y exclusivamente diseñadas para las misiones que actualmente tiene encomendadas, entre ellas las misiones de paz, dar cobertura a los intereses y las peticiones de la OTAN y la Defensa Nacional.
Viéndolo así, las necesidades en cuanto a personal están cubiertas y no habría ningún problema excepto si hubiera algún conflicto bélico importante. Ahí sí empezarían los problemas, pues en las guerras suelen haber muchas bajas entre sus efectivos y España, o mejor dicho, los que no piensan, los políticos, no están teniendo en cuenta de que si nos tuviéramos que enfrentar a una situación bélica de grandes dimensiones, no contarían con personal cualificado ni calificado para atender y sustituir o apoyar a esas Unidades que han sufrido muchas bajas.
Podrían empezar a reclutar a los últimos que hicieron el Servicio Militar Obligatorio, que ahora rondan ya por los 30 años, pues hubieron unos años de adaptación con los antiguos Militares de Empleo Tropa Profesional (METOPA,s). Pero con el paso de los años, la personas envejecen y no contarían con nadie preparado para sustituir a todas las bajas.
La solución es bien sencilla y se debería de llevar a cabo lo antes posible.
Por un lado, estudiar el perfil de cada ciudadano y ciudadana para ver qué puesto se adapta a sus cualidades y también cuales son las preferencias de ese ciudadano a la hora de que tenga que colaborar para ayudar a su país en algún momento crítico.
Una vez vistos y estudiados todos esos expedientes, realizar cursos de corta duración, una o dos semanas al año, en todas las provincias o ciudades importantes de España, para que todos los que tengan el derecho y el deber de asistir a partir de los 18 años, puedan asistir y empezar con su formación.
No todos tienen por qué saber utilizar un arma, hay otras misiones que no lo necesitarían y que son tan dignas como la que más…
Hay que tener en cuenta, que para que un combatiente pegue un tiro, hace falta que tras él y para él trabajen 15 ó 20 personas (vestuario, alimentación, sanidad, carburantes, equipamientos, municionamientos, etcétera…).
Y por supuesto, no todo es cuestión de pegar tiros, hay muchas situaciones en las que se requiere una gran formación y colaboración, ya sea por fenómenos naturales o los producidos por el hombre.
Espero que se tome conciencia de este grave problema y que lo empiecen a tomar en serio, que ahora todavía se puede tirar de rentas, pero ya hay un sector de la población, además de la mayoría de las mujeres, que no sabría que hacer ni en caso de terremotos, incendios, explosiones nucleares, agresivos biológicos o químicos, bombardeos…
Y no sólo este sector de la población, el más grave problema es que el Gobierno, no tiene previsto que hacer, ni puede actuar por no tener organizado un plan de emergencia al no poder contar con la mayoría de los ciudadanos, por no haberlo organizado en su momento.
Espero que espabilen, que los españoles y las españolas queremos aprender, queremos colaborar con nuestro país y que cuando hagamos falta, queremos sentirnos útiles para la sociedad y para los nuestros, pero para eso, España nos tiene que enseñar y hasta ahora no lo está haciendo.

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NO a la pornografía infantil

Sumándome a la idea de que el día 20 se hiciera un post relacionado con la pornografía infantil y en el ánimo de seguir a esta iniciativa, hablaré un poco de este tema tan lamentable, aunque me indigna, me enfada y me causa dolor.

Y lo considero lamentable porque las mentes podridas y corruptas de estos individuos impresentables, abusan de inocentes para fines sucios que todavía no he llegado a comprender que pueden sacar de todo eso. Bueno sí, además del vicio, otros el sucio dinero.

Y es que estos engendros que buscan y acumulan fotografías y videos de niños, de estas criaturas a las cuales ya le habrán ocasionado un trauma de por vida, se esconden tras la máscara de un buen padre de familia, de un buen vecino educado, de un funcionario o de un señor de sesenta años entre otros…

No hay un patrón que defina exactamente a los que en la red buscan esta clase de material y es por lo tanto mucho más difícil acabar con esta lacra.

Es una pena que en pleno siglo XXI hayan salido a la luz y a través de este nuevo medio otro tipo de delincuencia oculta. Y esperemos que los Cuerpos de Seguridad del Estado sigan con el desmantelamiento de estas redes pederastas y con la persecución de la pornografía infantil hasta su exterminio y erradicación.

Espero también, que esta iniciativa sensibilice y conciencie a más de uno, que tomen otro camino, que visiten a su médico o psicólogo y le expongan su problema, porque quizás ahondando en su mente podría llegar a saberse el por qué de esa asquerosa fijación con los desprotegidos niños y tal vez le den una solución para que vea a los niños como lo que son, niños y no objetos de nadie.
Y si no es posible una solución, espero que al igual que muchos violadores piden la castración, estos despojos de la humanidad, pidan libremente que les quiten los ojos si no son capaces de dejar a los niños en paz.

Ojalá que los que persistan en esta actitud lamentable, paguen su corrupción, sean juzgados públicamente y fotografiados para que sean bien reconocidos y para que puedan ser señalados con el dedo de por vida y vistos como desechos de la humanidad.

La depresión, el fruto podrido de nuestras penas ocultas…

Hoy espero que me perdonéis y me salgo de la línea habitual y del guión que tengo marcado en relación con algunos temas. Temas conflictivos sin duda y que en todos los casos suelen haber diferentes opiniones e incluso discrepancias difíciles de acortar.

De todas formas, intento ver los problemas desde un punto de vista imparcial, aunque debo de confesar que en muchas ocasiones me resulta casi imposible.
No tengo siempre razón y acepto criticas de todo tipo, pero no acepto descalificaciones personales por la opinión, pues todos tenemos el derecho de manifestarla siempre y cuando no caigamos en el insulto y en el menosprecio.
Hoy quiero abordar un tema que está en nuestro entorno, en nuestra sociedad y en el ciudadano.
Voy a tocar un tema actual que padecen muchas personas, la depresión. Aunque no soy médico y sólo cuento con las opiniones de muchas personas que la han padecido, de las personas que los rodean e incluso de algún médico amigo mio.
Todo esto unido a lo que he leído sobre este asunto, me lleva a dar mi humilde opinión esperando que mis apreciaciones, que no son ni diagnósticos ni métodos de curación, al menos puedan ser objeto de crítica, conversación y opiniones.
Espero no decepcionar…
Las diversas situaciones que atravesamos en nuestras vidas, algunas de las cuales malas, traen consigo unos cambios en nuestra forma de ser, de pensar, de relacionarnos que con el tiempo nos pueden pasar factura y actúa a modo de enfermedad grave y que perjudica tanto al que la padece como a cuantos están a su alrededor.
La muerte de seres queridos, decepciones, sentimentales, en el ámbito laboral, el estrés, cambios de actividades o de lugar e incluso esas cuestiones inconfesables que todos tenemos y que siempre nos rondan en el pensamiento, hacen que en un momento determinado caigamos en una depresión.
La depresión nos lleva a un estado de ánimo en el que nos sentimos hundidos, infravalorados, sucios, apenados, con cambios de humor brusco y viéndolo todo negro y en un pozo sin salida.
A veces muchas personas debilitadas en sus principios disfrazan esa sintomatología apoyándose en el alcohol, las drogas e incluso el juego, factores que lo único que hacen es acrecentar ese mal o enfermedad.
Es tal el estado y el malestar que se siente, que a veces muchos piensan en el suicidio como única salida.
Normalmente quien se encuentra en un estado depresivo no está a gusto en ningún sitio y suele discutir por lo más mínimo e incluso hace la vida imposible a la familia y a cuantos les rodean.
La única forma de salir adelante es hacerle frente y poner de su parte para curarse ayudándose de la medicación necesaria para acabar con los síntomas de la depresión. Y la ansiedad, que también juega un papel importante…
Aconsejable es también hacer lo que uno quiere hacer y no imponerse obligaciones que lo único que le van a causar es mayor malestar.
Es bueno que quienes rodeen a la persona que la padece, presten todo su apoyo, cariño y comprensión para salir cuanto antes de este estado.
Mi consejo es que en estos tiempos que corren en el que se acrecientan los problemas familiares, afectivos y económicos, es estar preparados para que cuando veamos que nuestro estado de ánimo está por los suelos y no vemos salida a nuestros problemas, acudamos a nuestro médico, el cual nos podrá aconsejar e incluso detectar si verdaderamente lo que tenemos es un estado depresivo, de ansiedad o algún tipo de conflicto bipolar.
La medicación que existe hoy día es efectiva en más o menos tiempo, dependiendo de la patología y la gravedad del caso en cada paciente. Y por supuesto hay muchos profesionales especialistas en tratar este tipo de enfermedades que aunque algunos son caros, los resultados suelen ser óptimos.
En resumidas cuentas, al primer síntoma a tu médico, que te orientará y en caso de padecer una depresión o un estado ansiolítico, acudir al psiquiatra o al psicólogo pues los dos lo tratan. El primero el psiquiatra en el plano físico y con medicación. El segundo, el psicólogo en el psíquico, que te ayudará a ordenar tus ideas, tu forma de vida, tus costumbres y como afrontar y superar ese estado para su curación.
Pero sobre todo a quienes rodean a la persona afectada por una depresión , que entiendan que es una enfermedad, que se armen de mucha paciencia, pues pueden ser incluso insultados o mal correspondidos, mucho apoyo, mucha comprensión y ayuda.
Muy importante bajo mi punto de vista es procurar en lo posible, para evitar males mayores, como el intento de suicidio en sus diferentes formas, que en todo momento esa persona, este vigilada y acompañada.
Y quien a lo largo de su vida lo vaya a padecer, que sepa que se sale, que no todo acaba ahí. Y que cuando pasé el tiempo, lo pasado sólo será un mal recuerdo que le servirá para apreciar más la vida y a los suyos.
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De un tiempo a esta parte, España, país que acoge a infinidad de inmigrantes de todas las partes del mundo; y concretamente, sus gobernantes, tuvieron la feliz idea de repartir el Documento de Nacional de Identitad para diestro y siniestro por cumplir una serie de “requisitos”mínimos. Es decir, regalaban la españolidad, sin tener en cuenta si sus padres o sus abuelos eran españoles, si sus progenitores, habían pagado impuestos a nuestro país, sin tener en cuenta que podrían haber creado un documento paralelo en el que pusiera por ejemplo “Ciudadano de España”. Y efectívamente son eso, que no es poco, ciudadanos de España.

Pero no son españoles.
Españoles somos los que hemos nacido de españoles, los que a su vez, también han nacido de españoles.

En el saco de los españoles meto a los que son españoles. Y a los que viven en España, que no son españoles, los llamo Ciudadanos de España.

Es decir, que si yo me voy a China a vivir, no soy chino, sigo siendo español. Y si un belga o un inglés se viene a vivir a España, sigue siendo belga o inglés, pero nunca español. En todo o en cualquier caso, si lleva un tiempo que se estime oportuno, se le puede distinguir con una tarjeta de residencia, y después de otro tiempo oportuno, llegaría a tener una tarjeta que acredite ser Ciudadano de España.

Y dentro de estos colectivos de inmigrantes que vienen a España a vivir, los hay mejores y los hay peores que nosotros. Unos, son deportistas de élite, otros exiliados, otros refugiados políticos, otros delincuentes o asesinos que vienen huyendo de sus paises de origen, otros que vienen a ganarse el pan…

Y lo veo bien, que vengan, que trabajen, que se integren, que traigan a sus familias. Pero que no me digan nunca que son españoles, pues no lo son. Son Ciudadanos de España.

Lo demás es trampa, como por ejemplo que en los Juegos Olímpicos se ganen mas o menos medallas porque nos representa en un deporte cualquiera un súbdito de otro pais.

Las medallas las ganamos o las perdemos nosotros con nuestras posibilidades, y no otro las gana o las pierde por nosotros. En este sentido “el Fútbol se lleva la Palma”, con tanto jugador comunitario o extracomunitario. Pues que no Jueguen en la Champions y listo.

Y si ingresan en las Fuerzas Armadas, tarjeta acreditativa de ser Ciudadano de España.

No es una cuestión de discriminación de ningún tipo, es simplemente una realidad que ocurre y que pasa porque estamos acostumbrados, o los políticos están acostumbrados a hacer mal las cosas.

Pero por favor, Señores del Gobierno de España, reparen en la medida de lo posible estas cuestiones, que hoy por hoy se pueden parar, pero que en el futuro ya será demasiado tarde y no podrán ni sabrán distinguir entre un español de verdad y ciudadano español que a fin de cuentas es un inmigrante venga de donde venga.

En todas, o en casi todas las convocatorias de empleo de los organismos oficiales (Ministerios, Ayuntamientos, Diputaciones, etcétera…, ) , se reservan unas plazas para personal minusválido.

El temario es el mismo, si cabe, bastante extenso en algunos casos para las funciones que se van a desempeñar, como por ejemplo conserje, auxiliar de servicios, entre otros…

Está claro que para ambos, las pruebas y los exámenes que se realizan en la convocatoria son difíciles y exigen una preparación minuciosa para conseguir una buena nota que, probablemente les dará la opción a una segunda prueba o exámen.

Estos temarios, para un disminuido físico, no presenta ningún problema, pues normalmente su capacidad intelectual es la misma que para el que no presenta ninguna minusvalía. Sin embargo, otros, los minusválidos psíquicos, en este sentido, son los olvidados…

Y muchos de éstos minusválidos psíquicos, sí que podrían desempeñar ese puesto de trabajo con el mismo grado de eficacia e incluso mejor.

Pero ellos no tienen esa oportunidad…
Esas pruebas no están pensadas para ellos…

Ni esas pruebas ni ninguna, son los olvidados de la Sociedad…

Por una parte, algunos disminuidos psíquicos son problemáticos, incluso para sus familias. Las cuales a veces corren riesgos, sufren malos tratos y vejaciones, además de soportar situaciones inaguantables. Y sin prácticamente ninguna solución, pues los Centros Específicos de Enfermos Mentales (CEEM) públicos, están sin plazas y los CEEM privados, suelen tener un coste mensual medio de 2.000 euros, que es, una cantidad casi imposible de afrontar para la mayoría de las familias españolas.
¿Las ayudas? En el remoto caso que las concedan, mínimas, irrisorias…

Otros disminuidos psíquicos, que no suelen ser conflictivos, que no son agresivos, que cuando los ves por la calle, saludas con cariño y que al verlo lo recibes con una agradable sonrisa; éstos chicos son los que no tienen ninguna posibilidad en esos puestos de trabajo, pues ni están pensados para ellos, ni han considerado nunca el darles acceso a los mismos.
Y para colmo de males, cuando pasan dictamen pericial ante el Tribunal Médico, les suelen dar una valoración de su minusvalía de un 35 ó un 40 por ciento, pues en algunos casos, es tan difícil de hayar las causas de una enfermedad de este tipo, que al no tener un diagnóstico claro, el Equipo de Valoracón del Tribunal, les concede una minusvalía mínima, con lo que no consiguen ni tan siquiera, una paga digna para poder vivir.

Por todo esto, pediría al Gobierno, a las Comunidades Autónomas, a los Ayuntamientos…, que se tenga mas en cuenta este colectivo de disminuidos psíquicos, que se les den mas atenciones, que se planteen medidas eficaces para ayudar a las familias, que se creen las Leyes necesarias para que tengan una paga digna y que se le den las mismas oportunidades que a los demás, para poder acceder a un puesto de trabajo digno.
Denles una solución ya. Creanme que se la merecen.