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Vivir en una comunidad puede resultar molesto o grato para ti, al igual que molesto o grato para los demás. Todo depende de que los que convivan, sepan hasta donde pueden llegar y seguir ciertas normas de conducta y de civismo, que sin duda garantizarán el que la convivencia sea sostenible para todos.

Por eso hay que empezar por poner cada cual de su parte intentando en todo momento, el no hacer nada que pueda molestar o perjudicar, el no hacer lo que no te gustaría que otros hicieran, evitando en lo posible el no hacer ruidos innecesarios, el no poner la música demasiado alta, el no arrojar nada por las ventanas, el respetar la siesta de los demás y sobre todo, cuando todos duermen por la noche.

Es los espacios comunes de tu portería, usa todo como si estuvieras en tu casa, que es tuyo también y debes cuidar el que se encuentre todo limpio. Y si accidentalmente cae algo que no quieras o se mancha algo, recógelo y limpia lo que has manchado tal como harías en el interior de tu propia vivienda.

No retengas los ascensores mientras hablas con alguien, piensa que si te lo hicieran a ti y tuvieras prisa, tampoco te gustaría…

No enciendas las luces si es de día y hay claridad, solo ocasionaría un gasto a ti y a los demás.

Intenta mantener el garaje o aparcamiento limpio y no acumules trastos y enseres que además de molestar, dan un aspecto no deseado.

Tampoco está de más un poco de cordialidad y amabilidad con tus vecinos, poco cuesta saludar, el dar los buenos días o el ayudar o abrir la puerta cuando una madre va a entrar con el cochecito de bebé o alguien excesivamente cargado de compra. Son detalles que siempre te agradecerán y que obligan a responder con una grata sonrisa.

En las zonas comunitarias haz lo mismo que anteriormente y usa todo lo que quieras, pero igualmente no tires nada y dale un buen uso. Si dispones de barbacoas, cuando acabes déjalo todo limpio tal y como te gustaría encontrarlo. Y por supuesto, no dejes acumuladas basuras, eso solamente trae malos olores, bichos y enfermedades, por lo que es conveniente que la tires al contenedor de basura más próximo.

Si dispones de piscina, por higiene y en consideración a los demás, dúchate bien antes de entrar en la misma (que la piscina no es tu bañera, es tu piscina) y no derroches más agua que la precisa, asegurándote de cerrar bien el grifo después de usarla. Y por supuesto, que tus hijos hagan lo mismo.

Puedes llevar invitados, claro que sí, pero igualmente, deben de cumplir todas las normas y tú, al igual que con tus hijos, eres el responsable de sus actos.

No olvides que eres el responsable de tus hijos y que deben de estar constantemente vigilados. Basta menos de un minuto, para que manipule algún cable y se electrocute, que se caiga a la piscina y que se ahogue o que se dé jugando un golpe en la cabeza por subirse en cualquier sitio, por poner algunos ejemplos…

Nunca te perdonarás el haber perdido a un hijo para siempre o que quede mal de por vida por no haber estado allí para evitarlo. Una indemnización no te lo devolverá…
Los niños deben jugar y pasarlo bien, deben disfrutar de esas instalaciones que para eso están, pero los padres estamos para decirles qué es lo que está bien y pueden hacer y qué es lo que no está bien y no deben hacer.

Y para decir eso, no olvides que debes de estar siempre pendientes de ellos, porque evitarás también el que manchen, tiren piedras o tierra, rompan plantas o cualquier otra cosa, manipulen lo que no deban o que molesten a otras personas tirándoles tierra, pegándoles pelotazos o saltándoles cerca en la piscina con el fin de molestar.

Las demás personas no tienen la culpa si les tienen que llamar la atención a tus hijos, los únicos responsables de que eso ocurra, son los padres que no están allí y dejan a sus hijos solos sin importarles lo que les pueda pasar o que se ganen el calificativo de maleducados o que incordian, pues en ausencia de los padres, suelen comportarse en algunos casos peor y suelen hasta faltar el respeto.

En tu mano está el evitarlo. Estas son algunas claves, aunque hay muchas más para poder convivir lo mejor posible con los demás en un ambiente más cálido, deseado y agradable, que ayudará a que aumenten todos, su calidad de vida.

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La educación falla y ese error es la cuna que ayuda luego a elegir un mal camino, a estar desposeído de valores y de virtudes, dejando la puerta abierta a que el futuro de ese niño, vaya por la vía de la delincuencia o que no se adapte a la sociedad como un ciudadano ejemplar.


Efectivamente gran parte de la educación que un niño puede recibir, se cede a todo ese conjunto de actividades que hacen que esté todo el día ocupado y los padres queden sin ejercer parte de su responsabilidad como tales.


Pero esto ocurre en los padres que están preparados y en los que no lo están, pero es lo más cómodo para ellos, el que otros hagan su trabajo bien o mal. Y el resultado lo podemos apreciar en el conjunto de nuestra sociedad y tal vez se deba a la falta de sintonía entre padres y profesores, que unido a todas las carencias que presentan muchas familias, dan el resultado negativo.


Se debe de prestar ayuda a aquellos padres que por su carencias, necesitan un apoyo en la educación de sus hijos, para que de este modo tengamos el día de mañana personas íntegras, que estén capacitados para convivir y crear una sociedad mejor y más justa. 

Lo lamentable es que, como en todo, el remedio se busca cuando ya se ha caído en el error, en lugar de prevenir formando. 

Esto se ve en los Juzgados, fundamentalmente de Menores, en los que vemos esos primeros encuentros del menor con el delito, si nos fijamos, la mayoría, aunque pueda haber alguna excepción, son menores pertenecientes a familias con bajo nivel cultural, desestructuradas, con déficit de todo tipo, que suelen carecer muchas de ellas, de una figura paternal o maternal preparada que les sirva de apoyo y referencia.

Y por otro lado, está el entorno marginal, cercano a problemas como la droga. 

Es entonces cuando las instituciones imparten esos cursos formativos y de apoyo, tanto al menor como a su familia, pero ya en muchos casos es un poco tarde, y el resultado no siempre es todo lo óptimo que se desea. Se trata pues, de actuar antes de fracasar, de este modo está más garantizado el éxito deseado.

Bajo mi punto de vista creo que lo mejor sería que se hiciera algo para que esos padres carentes de un nivel aceptable para dar una educación correcta a sus hijos, asistieran de forma obligatoria a cursos, en donde pudieran aprender todo lo necesario para poder dar una correcta educación a sus hijos.


Esto, unido al esfuerzo de los centros docentes, con un buen programa de formación para ser un buen ciudadano, adaptarse a nuestra sociedad y a ser una buena persona.


Pero para eso sería necesario que existiera complicidad y coordinación entre los padres y profesores, para ir puliendo todas las carencias y fomentando el aprendizaje de los niños para conseguir esos grandes objetivos.


Al menos así lo veo yo y creo que sería lo más acertado, en vez de dejar todo en manos de los profesores, que tampoco se puede decir que sean perfectos todos, ni todo en manos de los padres, que tampoco lo son.


Pero si se vinculan y se aúnan esfuerzos, con una buena metodología para esas enseñanzas, se conseguiría mucho, más de lo que se pueda llegar a pensar.


Y por supuesto, sin adoctrinamientos de ninguna clase, como por desgracia algunos profesores por su cuenta y riesgo intentan inculcar.


Ahí podría estar la disyuntiva y la diferencia entre tener en el futuro ciudadanos ejemplares y útiles a la sociedad o despojos y carne de cañón de cárceles preparados para delinquir y consumar delitos.


Un saludo a todos.
Európides

Algunos padres y madres, que se preocupan de la educación de sus hijos, se cuestionan y piensan que podrían haberlo hecho mejor, que se han equivocado en esto o en lo otro, que tenían que haber insistido más en esa deficiencia que ahora, con el paso de los años notan en sus hijos.

De todos estos padres y madres, sólo unos pocos creen que lo han hecho bien y se sienten orgullosos de haber conseguido su objetivo y que sus hijos a su vez sean unos triunfadores.

Otros padres, ni lo piensan ni se les pasa por la cabeza, solamente se han dedicado a darles de comer, vestirlos y poco más, pero sin incidir en su educación y tampoco en la formación de esas personas a su cargo en cuanto a su educación como ciudadano, a que actúen con sensatez y lógica, a que sepan respetar al resto de las personas, a que sean más humanos…

Estos padres, son los que piensan que esa educación se la tienen que enseñar en los colegios, que los maestros están para eso y para eso les pagan, para enseñar, pero no aportan nada para complementar esa formación.

En España, por poner un ejemplo, existe un vacío en la enseñanza en las que unos y otros políticos, aunque ven que es necesaria, no se imparte.

De esto hace ya 25 años y durante este tiempo no se ha impartido nada que les haga saber a nuestros jóvenes lo que está bien o mal, el actuar con civismo, el respeto a los demás, la convivencia…

Y el que no haya tenido esa formación en el seno de sus familias, sólo habrá aprendido lo que haya aprendido en la calle, o sea, nada…

Antaño se decía que “el arbolito hay que enderezarlo cuando es pequeño”. Sabias palabras, ya que cuando es grande ya no hay nada que hacer y será casi imposible enderezarlo.

Con la educación, que no es sólo aprender matemáticas o historia, pasa lo mismo, si no se les ha enseñado de pequeños ni de mayores, nunca la tendrán y sólo sabrán lo que hayan aprendido por si mismos, sin que nadie se la inculque.

Y luego estos jóvenes se casan o forman una familia con todas sus carencias cívicas, éticas y morales, con las cuales, poco podrán ayudar a sus hijos porque no estarán tampoco preparados para ello.

El vacío de estas enseñanzas tuvo su principio como siempre ocurre, con los cambios. Porque los cambios han de hacerse siempre para introducir una mejora y no crear un vacío en el cual no se enseña nada.

Un ejemplo claro fue que se pasó de golpe a suprimir la asignatura de religión como obligatoria y el que no asistía a estas clases, se iba a otra a leer, a estudiar o a charlar con otros, pero sin aprender nada.

No digo con esto que con la religión se aprende todo lo referente para ser un buen ciudadano o para ser mejor persona, pero sí que ayuda y existe gran similitud y ejemplos que ayudan a ser una buena persona y un buen ciudadano.

Al menos antes te decían, no matarás, no robarás, ayuda al prójimo, entre otras cosas, pero es que ahora, no dicen nada. Y el no decir nada es lo que queda reflejado en nuestra sociedad, una falta de educación generalizada de la que sólo unos pocos se han librado gracias a la inestimable formación de sus padres y que la han podido transmitir a sus hijos.

Pero como digo, solamente unos pocos. El resto no se han podido beneficiar por la falta de formación de sus padres, que no han podido educar porque ellos mismos carecen de educación y mucho menos podrán transmitir nada a sus hijos.

Años se han esperado los politicos para dar un paso importante y darse cuenta de la necesidad de impartir en los centros docentes esta asignatura que hará con los años mejorar la calidad humana y social de nuestros ciudadanos. Como siempre tarde, muy tarde…

Espero que de una vez por todas, el gobierno, trabaje en este sentido y se den cuenta de la importancia que tiene la educación cívica, ética, moral y vial, para que en el futuro, nuestra sociedad, al menos esté colmada de buenos ciudadanos y buenas personas. Y no como ahora, que a las pruebas nos podemos remitir todos y muestras de todo lo contrario…


Si hay algo que por más vueltas que le dé no entiendo, es la pasividad que existe en torno al mundo de las drogas.

Antes también existían y habían consumidores habituales y que al verlos te dabas cuenta de que cualquiera de esas personas habían elegido un camino equivocado. Y si era un conocido o amigo tuyo, siempre le podías ayudar o aconsejar.

Las cosas han cambiado y ahora, puedes ir por la calle y te encuentras a alguien en su coche haciéndose una raya. Y si vas a una cafetería o un pub, encuentras siempre restos en los aseos, gente que se van y vuelven sudando tras meterse a través de sus orificios nasales una de esas dosis o por otras vías cualquier sustancia psicotrópica.

Se les ve mas eufóricos y con una falsa vitalidad que va acabando lentamente con ellos por dentro.

Con el tiempo, esa vitalidad desaparece y la necesitan para poder estar normal, como antes de empezar a consumir drogas.

Mas tarde, serán insuficientes las cantidades y buscarán nuevas cosas, más porquerías para meterse al cuerpo y con un cerebro desquiciado y atrofiado por tantos abusos.

Se ven barrios y gentes que habitualmente trafican y viven de eso.

A estos les da igual vender en un colegio o en la puerta de una discoteca, el caso es vender…

Unos se hacen ricos con las drogas y otros se condenan y condenan a sus familias a vivir una continua pesadilla, porque roban hasta a sus propias familias para conseguir lo que no pueden pagar…

Las autoridades permanecen impasibles y a no ser que sea un caso claro y tengan que detener a alguien porque tienen demasiadas evidencias, no lo hacen…

Sin embargo, saben quienes son, donde están, quien pasa o quien no pasa droga, pero hacen “la vista gorda”.

Y muchos de nosotros los vemos y sabemos quien trafica, quien compra, quien vende, pero denunciar un delito y más de estas características, puede traer repercusiones graves, porque hasta dentro de las fuerzas de seguridad, pueden haber corruptos que delaten a quien denunció y las consecuencias pueden ser imprevisibles…

La solución pasa porque se empleen más medios y mucho más control, para evitar que en el futuro, seamos unos países llenos de despojos humanos y que muchos sitios más, como ya hay muchos barrios, sean pueblos y ciudades marginales.

A veces veo a algunos niños jugando en el colegio y lo primero que me viene a la cabeza es… “Muchos de vosotros vais a caer…”

Espero que por el bien de todos, se tomen más en serio este grave problema que en el futuro nos va a acarrear el que muchas personas y muchas familias más, vivan en una gran pesadilla continua, de la que les será casi imposible salir.

Espero que en vez de hacer lo que hacen siempre, o sea, nada, hagan todo lo posible para quitar la droga de nuestras calles, de nuestros barrios y de nuestros pueblos y ciudades, por que si no lo hacen, tendrán más dinero, sí, pero tendrán la conciencia muy sucia por no haber puesto medios para evitar la que con el paso del tiempo se nos vendrá encima.

Dejemos de ser corruptos y trabajemos todos por los demás, que eso sí que es importante y no ganar más por no hacer nada o hacer la vista gorda.

A raíz de ciertos acontecimientos, entre otros discusiones de política, de justicia o de economía, creo que lo mejor que voy a hacer con este blog, aunque pensaba cerrarlo, es cambiar la temática, porque para mi ya no tiene sentido el dar a conocer el sentir general sobre la cadena perpetua, hablar de educación social, cívica o vial…

Tampoco tiene sentido el opinar que ETA estuvo detrás y pasó información en los acontecimientos del 11-M, ni hablar de temas relacionados con gays y lesbianas, por el que tuve un encontronazo con una feminista radical, o con las barbaridades que nos quieren meter en la reforma de la Ley del aborto.

O hablar del paro, de la vivienda, o de qué hacer para crear empleo, o de que el partido político tal, hace las cosas mal o no hace nada, como es el caso. O aguantar las opiniones de algún que otro republicano despistado que aún no sabe lo que es una monarquía.

Tampoco sobre pedir y dar soluciones para acabar con las guerras y con el hambre, entre otras cuestiones.

E incluso ni pedir o desear un nuevo orden mundial en donde no tengan cabida ni dictadores ni países que vayan en contra de la humanidad.

Todo esto que disfrazo, que camuflo, que digo de una y otra forma ¿Para qué?

Para nada…

Sólo para crearme adversidades y enemistades con algunos, porque no servirá para otra cosa.

Y no sirve para otra cosa porque lo que exponga a través de este blog, no llega a donde yo quiero que llegue cada cosa, por lo que no cumple el objetivo que me había marcado cuando comencé con este blog.

Por eso, pasaré página y me dedicaré a darle otro enfoque más diverso y en donde se pueda participar sin tener que dar una opinión contraria a lo que yo escriba, porque no habrá razón ni motivo para ello.

Dicho de otra forma, renunció por un tiempo quizás indefinido, al derecho de expresar libremente mi opinión en lo referente a esos temas y me la guardo para mi, ya que viendo que todo sigue igual o peor, ¿para qué seguir con lo mismo una y otra vez?

Para nada…

Por eso y como tengo puesto por algún lugar de este blog, pondré videos cuando no pueda expresar con palabras y me quede sin argumentos, pero al menos este video tiene su encanto y al menos no sembrará la discordia en las opiniones.

Os dejo este bonito vídeo que encierra una sensación de sentimiento muy profundo y que nos puede llegar muy adentro e incluso nos puede hacer pensar…

Európides

Idiomas de España y algunos dialectos

Tema candente sin duda…

En principio, estoy de acuerdo en que se fomente el aprendizaje de todas las lenguas que legalmente estan reconocidas como tales, pues los que son de esa tierra, la mayoría lo hablan y para ellos es como un sello de identidad en lo que respecta a su historia y su cultura.

Pero hay que reconocer, que cuando por ejemplo, un andaluz va a Cataluña, a Galicia o a Vascongadas ( y perdón para el que no le guste esta expresión, pero es que la otra, la de País Vasco me gusta menos y ya expondre en otro artículo lo que es para mi un páis,una nación, un estado y una región), que es por así decirlo, donde más se dan los casos de que ciudadanos de otras comunidades, se tienen que trasladar allí por cuestiones de trabajo, se encuentran con la dificultad añadida de no conocer el idioma.

Si a esto le sumamos que se traslada con su familia, el problema es mucho mayor.

Sus hijos, cuando vayan al colegio, desde el principio, se van a encontrar normalmente, con profesores que dan completamente las clases en ese idoma y pasarán varios años, hasta que se puedan adaptar tanto al nuevo idioma, como a la particular forma de integrarse en una comunidad, donde les va a dar la impresión de ser unos extraños.

Difícil lo van a tener él y su mujer también, cuando tengan que relacionarse con sus vecinos, con los compañeros de trabajo, con los comercios y cuando tengan que arreglar papeleo.

Está claro que la persona que se va a otro sitio y cuando le interesa para su vida porque no tiene mas remedio, aprenderá esa lengua o por lo menos la entenderá, dependiendo de la dificultad que se le plantee a la hora del aprendizaje, en mas o menos tiempo.

Aún así, con estas dificultades, estoy de acuerdo en que se conserven y se fomenten estas lenguas que se hablan en España, pero por otro lado, creo que deberían de tener en cuenta, que el idioma que hablamos todos los españoles es el español o castellano, depende como lo querais llamar.

Así de simple sería, que fueran más tolerantes con los que van de vacaciones, a trabajar o por cualquier otro motivo. Y que no permitan el que queden desplazados estos trabajadores y sus familias que van a ganarse el pan a su tierra, que ya es suficientemente costoso, como para añadirle otra traba más como es el desconocimiento de un idioma…

Pero para que eso no pase, hace falta más civismo, más educación, más comprensión y más sensibilidad con el resto de las personas, pues las lenguas que ellos hablan, solo se hablan allí. Y España es muy grande y el planeta mucho más…

Hablemos la lengua de Cervantes, que esta si es la de todos, por lo menos cuando hay alguien delante que no entiende la tuya.

Lástima que los españoles que colonizaron América, no se hubieran esmerado en colonizar el Norte, pues hoy día, la lengua que movería la economía y la lengua comercial, sería el español.

Cuantas veces hemos visto un coche aparcado en una acera o en un paso de peatones…
Cuantas veces casi nos atropellan por las prisas de no parar…
Cuantas veces hemos pisado una caca de perro…
Cuantas veces hemos visto que el dueño del perro no la recoge…
Cuantas veces hemos visto a transeuntes tirar papeles al suelo…
Cuantas veces nos hemos encontrado un retrete público con excrementos sin limpiar…
Cuantas veces vemos a gente escupiendo por las calles…
Cuantas veces se orinan fuera de la taza…
Cuantas veces hemos visto dejar tiradas basuras…
Cuantas veces hemos visto a vecinos tirar la basura por la mañana…
Cuantas veces se nos han colado cuando hacemos cola…
Cuantas veces han tirado colillas por los balcones y han quemado los toldos…
Cuantas veces han destrozado un banco para sentarse…
Cuantas veces han hecho pintadas en las fachadas…
Cuantas veces hemos visto a un individuo meando en la vía pública…
Cuantas veces no recogen los restos de un botellón…
Cuantas veces dejan desperdicios tirados en el campo…
Cuantas veces ha pasado una moto y nos ha dejado sordos…
Cuantas veces pone un vecino la música “a toda pastilla”…
Cuantas veces han cortado esa rosa tan bonita en un parque…
Cuantas veces hemos visto apartarse una anciana para que pase un niñato…
Cuantas veces han tocado el timbre de tu puerta para molestar…
Cuantas veces no han ayudado a una mujer con el cochecito de bebe a bajar o subir unas escaleras o del autobús…

Muchas, muchas veces…

Y esto no es nuevo de ahora, sino que parte de una mala educación tanto cívica como social. Y no la tienen porque incluso sus padres, tampoco la recibieron y poco puede educar el que ni sabe ni tiene conocimientos para ello.

En algunos de estos casos, las multas sirven para que ese energúmeno se lo piense, pero no siempre hay un policía detrás de cada energúmeno. Ni siempre vamos a estar recriminando a estos individuos lo que hacen mal, pues nos arriesgamos a que encima o nos chillen e insulten o que incluso nos peguen una paliza.

Pero lo que sí tendriamos que hacer es comprometernos a cumplir lo mejor posible nuestras labores de ciudadano y que pensemos un poco en los demás.

Al Gobierno le toca, en esa nueva asignatura de Educación Social, incluir estos temas, algunos más y sensibilizar a todos los escolares, para que en el futuro sean unos ciudadanos ejemplares.

También al Gobierno y a las Comunidades Autónomas, les toca hacer, una buena campaña a través de los medios de comunicación, en donde se les haga entender a todos los ciudadanos el camino a seguir para una convivencia mejor.